Me pongo goma , me pongo parlanchin ♪

Me pongo goma , me pongo parlanchin ♪

Adolescentes, viven sin dolor y preocupaciones. ¿O no es así?
TE EQUIVOCÁS.
No es sólo un dolor, son muchos dolores unidos, que forman una bola de depresión.
Adolescencia, todos hablan de ella, los niños la desconocen, los adolescentes la desperdiciamos y los adultos la extrañan.
Pero, ¿Quién nos entiende? si ni nosotros nos entendemos.
Buscamos amor, pero luego sufrimos.
Nos ilusionamos, pero nos desilusionamos enseguida.
Juzgamos, criticamos, pero no superamos.
Seguimos modas, para sentirmos mejor.
A veces todo es blanco, luego todo es negro.
Deseamos tener un físico en vez de un talento.
Queremos todo sin tener que hacer nada.
¿Quién sabe lo que nos pasa por la cabeza? ¿Quién entiende lo que es enamorarse de un idiota? ¿Quién sufre por amor, por familia, por estudios y aún así tiene una sonrisa dibujada? ¿Quién tiene cambios en el cuerpo, quiém se siente inferior, quién se siente marginado, quién sabe lo que es caerse una, y otra, y otra vez? ¿Quién tiene que soportar el mal humor de los profesores, que decargan sus problemas en las clases? ¿Quién empieza a tener responsabilidades, empezar a crear un futuro, caer en la triste realidad de que no existen los espías súper secretos de las películas ni las princesas, que tienes que llegar más lejos sin decepcionar a tus padres?
Dime quiénes somos los que tenemos esa presión, la que NUNGÚN adulto entiende, esos que dicen que ya pasaron por nuestra edad, pero no entienden que no es cómo antés. Para ellos solo nos emborrachamos, nos drogamos y somos vagos.
¿Dolor? Todos lo sentimos.
Pero el peor dolor es la decepción, es la desilusión, es caer en la realidad.
Es saber que si te duermes en el sofá, te despiertas ahí.
Si no vistes bien, das asco.
Si llevas capucha, eres ladrón.
Si sigues tu sueño se ríen de tí.
Si andas en skate, te drogas.
Si no tienes celular no existes.
Si piensas distinto te marginan.
No es fácil ser adolescente, pero es el aprendizaje más grande que vamos a tener en nuestras vidas.
Son las experiencias que vamos a contarle a nuestros hijos y nietos.
Son las cosas que marcan y quedan para siempre, y sólo se viven una vez.
Una caída es una lección, y de eso se trata la adolescencia, de caerse y reírse, porque te puedes levantar y sabes que no será la primera ni la última caída.
Es ahora o nunca.

Solo se ama con el alma !

Solo se ama con el alma !